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Las vitaminas B

Las vitaminas B

 

 

LAS VITAMINAS B abarcan un gran número de sustancias que toman parte en el metabolismo de todas las células vivas. Actuando como coenzimas trabajan conjuntamente con las proteínas en varios de los sistemas enzimáticos de nuestro organismo.

Las funciones de la Vitamina B son ciertamente sinérgicas y debido a estas interrelaciones, un consumo deficitario de una o más de ellas puede causar deficiencias en los restantes, obstaculizando su utilización. Las Vitaminas B son hidrosolubles y no son almacenadas en el cuerpo. Deben ser reemplazadas diariamente y cualquier exceso es eliminado. Aunque las Vitaminas B trabajan conjuntamente, cabe destacar algunas de sus funciones individuales:

 

La Vitamina B-1, tiamina, actúa como una coenzima necesaria para la conversión de los hidratos de carbono en glucosa, la cual es quemada por el cuerpo para obtener energía. Es esencial para el funcionamiento del sistema nervioso; una deficiencia de esta vitamina puede causar beriberi, una enfermedad caracterizada por producir debilidad, parálisis y edema.

 

La Vitamina B-2, riboflavina, actúa como coenzima activando la ruptura y utilización de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Es esencial para la oxidación celular; una deficiencia de esta vitamina puede causar una inflamación de los tejidos e hipersensibilidad a la luz.

 

La Vitamina B-6, piridoxina, juega el papel de coenzima en la ruptura y utilización de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Facilita la liberación de glucógeno del hígado y los músculos. También participa en la utilización de energía en el cerebro y los tejidos nerviosos, y es por tanto esencial para la regulación de sistema nervioso central.

 

La Vitamina B-1 2, cobalamina, es la única que contiene cobalto, un oligoelemento. Es esencial para el funcionamiento de todas las células del cuerpo especialmente las de la médula ósea, vías gastrointestinales y sistema nervioso; es necesaria para la formación de glóbulos rojos.

 

La biotina es una coenzima esencial que ayuda a la elaboración de ácidos grasos y en la degradación de hidratos de carbono y grasas para mantener la temperatura corporal y obtener energía. También ayuda en sus funciones a los aminoácidos, ácido fólico, ácido pantoténico y vitamina B-12; es asimismo un potente estimulador del crecimiento de células saludables.

 

La colina es generalmente considerada parte del complejo vitamínico B. Es el constituyente básico de la lecitina, la cual facilita el transporte de la grasa desde el hígado a las células y debe estar presente antes de que almacene la vitamina A. Es elaborada en el cuerpo, pero la mayor parte de la colina presente en los tejidos se deriva de los fosfátidos ingeridos, como los que se encuentran en la lecitina.

 

El ácido fólico, o folacina, funciona conjuntamente con las vitaminas B-12 y C, en la utilización de proteínas, y juegan un papel importante en la formación del grupo hemo, la proteína que contiene hierro en la hemoglobina, relacionando al ácido fólico con la formación de los glóbulos rojos. Parte del ácido fólico es producido por la flora intestinal. El ácido fólico es esencial durante el embarazo para prevenir la espina
bífida en el feto en crecimiento.

 

El inositol es generalmente considerado parte del complejo vitamínico B Se piensa que el inositol, conjuntamente con la colina, es necesario para la elaboración de lecitina dentro del organismo.

 

La niacina, disponible también en la forma denominada niacinamida, es una coenzima que ayuda a la ruptura de hidratos de carbono, grasas y proteínas. La niacina es esencial para la salud de la piel, la lengua y el aparato digestivo. Una deficiencia de niacina puede causar la enfermedad de la pelagra.

 

El PABA, ácido paraminobenzoico, puede ser considerado parte del complejo vitamínico B. Estimula la flora intestinal, permitiendo la producción de ácido fólico, el cual por contrapartida ayuda a la producción de ácido pantoténico. Como coenzima, el PABA actúa en la ruptura y utilización de proteínas, y en la formación de los glóbulos rojos.

 

El ácido pantoténico es necesario para el normal funcionamiento de la glándula suprarrenal, está implicado en la formación de ciertas hormonas y sustancias que regulan los nervios. Es también esencial para la formación de ácidos grasos, y como coenzima participa en la utilización de la riboflavina y en la liberación de energía de hidratos de carbono, grasas y proteínas.